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Agüita de Tamarindo

¿Podemos llevar a las personas de un estado motivacional reactivo a un estado motivacional
proactivo? ¿Las personas pueden llegar a ser “automotivadas”?

Por MANUEL ALONSO

15 de mayo del 2019 | 12:00 hrs.

Somos como el agua de tamarindo…

Recibí un correo electrónico de un amigo que me decía:

“¿Cuándo vienes a nuestra empresa a visitarnos? Ya necesitamos que nos motives”

Yo nunca me consideré “motivador” sin embargo eso a la mayoría de las personas les encanta. Me hizo recordar a Camilo Cruz cuando dice: “La motivación no dura, aliméntala todos los días”

Efectívamente, alguna vez escuché a Miguel Angel Cornejo decir que somos como “agüita de tamarindo”. Cuando hacemos agua de tamarindo y la dejamos reposar, rápidamente se asienta. Si queremos beber un vaso necesitamos agitarla para que nuevamente la pulpa del tamarindo se distribuya y disfrutemos su sabor. Pero al cabo de unos minutos, la pulpa se volverá a asentar.

La mayoría de las personas necesitan ser motivadas para mantener su nivel de entusiasmo, pero al cabo de un tiempo, volverán al mismo nivel emocional donde se encontraban. Necesitamos “agitarlas” nuevamente para que regrese su entusiasmo, al nivel en el que “las cosas suceden”

Pero ¿qué motiva a las personas?

Warren Bennis dijo alguna vez: “No sabemos nada de motivación… lo único que podemos hacer es escribir libros sobre ella”

La Motivación Extrínseca la obtengo a través de un libro, una conferencia, un curso, etc., es decir, alguien oprimió el botón correcto que me hizo levantarme y hacer cosas diferentes. Sin embargo, es una motivación dependiente, reactiva, viene de afuera.

Muchas veces me he encontrado en empresas donde la gente se queja: “es que aquí no nos motivan”

Esperan que la motivación llegue de algún lado, del jefe, del entorno, de sus familias, etc. No son personas responsables de sus resultados ni de su actitud. Descansan esa responsabilidad en alguien más. Y cuando esta motivación llega, rápidamente se esfuma, es de corto plazo.

Es fácil entonces reconocer porqué este tipo de motivación es la más requerida. La mayoría de las personas son reactivas, no responsables por sus resultados, su desempeño o su actitud.

La Motivación Intrínseca nace dentro de la persona. El fuego interno es lo que mantiene a la gente en su más alto nivel de desempeño. Esta motivación es independiente, proactiva, no depende de nadie, sino de reconocer cuáles son aquellos motivos que nos mantienen activos.

No depende de mi jefe, ni del entorno, ni de mi esposa de cuánto gano o del gobierno. Depende de una decisión que tomo en cuanto a cómo vivo mi vida. Por lo tanto, las personas proactivas son responsables por ella.

“La mayoría de las personas necesitan ser motivadas para mantener su nivel de entusiasmo, pero al cabo de un tiempo, volverán al mismo nivel emocional donde se encontraban. Necesitamos “agitarlas” nuevamente para que regrese su entusiasmo, al nivel en el que “las cosas suceden”

¿Podemos llevar a las personas de un estado motivacional reactivo a un estado motivacional proactivo? ¿Las personas pueden llegar a ser “automotivadas”?

La capacidad de automotivarse depende del nivel de madurez que tengan las personas. Los líderes contribuyen a que éstas avancen en ese nivel de madurez.

Stephen Covey nos dice “trata a los demás como si fueran proactivos”. De hecho, es el primero de sus mundialmente famosos 8 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. Sé Proactivo.

Coincido con muchos cuando afirman que nada motiva más a las personas que saber que se encuentran camino al logro de sus metas. Que haciendo lo que hacen se aproximan a su Visión de Vida y que además se encuentran alineados con los valores que gobiernan sus acciones. La pregunta inmediata es: ¿Conoces cuál es tu Visión Personal? ¿Hacia dónde te llevan tus acciones? ¿Puedes verte dentro de 5, 10 o 20 años? ¿Cómo piensas pasar el resto de tus días?

“un hombre caminaba por los senderos de la antigua Grecia, cuando a la vera del camino y bajo la sombra de un árbol, se encuentra a un anciano. Él no sabía que ese anciano era Aristóteles, y el hombre le pregunta:

        Disculpe buen hombre, ¿podría indicarme cómo llegar al Monte Olimpo?

        Muy fácil (responde Aristóteles), asegúrate que cada paso que des te lleve en esa dirección…”

¿Cada paso que estás dando te está llevando en dirección a tus metas? O una mejor pregunta… ¿tienes metas personales? Porque si no sabes a dónde vas, ¡pues entonces ya llegaste! ¡Cualquier lugar es bueno!

Una vez que marcas el rumbo que seguirá tu vida, la energía empieza a fluir en tus venas, se aclara tu mirada y aparecen las ideas y la creatividad. No necesitas despertador para levantarte por las mañanas. ¡Se te hace tarde para comenzar el día! Porque sabes que este nuevo día te ofrece la oportunidad de acercarte a tus metas. ¡Estás a un día menos de alcanzarlas!

Es increíble que la mayoría de las personas tienen una Visión Personal de sólo 30 días. El tiempo que les dura el cheque de sus trabajos. Nada les parece más importante que “sobrevivir la quincena”. ¡Sin embargo si son capaces de planear sus vacaciones! Lo malo es que tampoco planean cómo van a pagarlas después de haberlas disfrutado.

Si no tenemos razones suficientes para levantarnos por las mañanas, entonces vamos a necesitar “motivadores externos”. Necesitamos alguien que nos dé palabras de aliento. Alguna frase emotiva que nos sirva de energía para pensar que es posible seguir “echándole ganas” … Pero, como el agüita de tamarindo, al cabo de pocos días, nuestro nivel emocional regresará al mismo nivel en el que se encontraba antes de recibir esa motivación externa.

¿Dónde está el Fuego Interno? Duerme plácidamente en el corazón de cada ser humano, y se materializa cuando éste da sentido a su vida. En ese momento se obtienen respuestas. Nuestra energía está en el más alto nivel de desempeño. Somos capaces de elegir caminos porque sabemos a dónde vamos. Podemos evaluar nuestra efectividad porque sabemos lo que queremos, conocemos lo que nos ilusiona, podemos verlo, escucharlo y sentirlo todos los días porque cada paso que estamos dando nos lleva en esa dirección…

¿Te sientes como el agua de tamarindo?

 

“Donde no hay visión, la gente perece…”

 

Proverbios 29:18

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